Francisco Escalera – Paisajes paralelos

Del 3 al 23 de marzo de 2016

Territorios del agua. 81x100 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Río y ciudad. 97x130 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Río y ciudad. 81x100 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Paisaje urbano. 65x81 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Paisaje sereno. 60x116 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Paisaje sereno II. 65x81 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Paisaje fluido. 73x130 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Molino de San Antonio 60x73 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Medio día en Colliure. 81x81 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Marisma. 50x50 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Instante del Guadalquivir. 65x73 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Hacia Gran Capitán II. 89x89 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
En el puente romano. 89x89 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Desde la orilla. 19,5x65 cm.
Técnica mixta sobre tabla.
Desde la orilla II. 20,5x65 cm.
Técnica mixta sobre tabla.
Desde la orilla III. 21,5x61,3 cm.
Técnica mixta sobre tabla.
Desde el puente. 33x41 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Al otro lado del río IV. 50x50 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
Al otro lado del río V. 33x41 cm.
Paisaje urbano. 114x146 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.
El bosque fluido. 114x146 cm.
Técnica mixta sobre lienzo.


En la pintura de Escalera, el paisaje es el pretexto usado para realizar un análisis de los esquemas geométricos y las masas orgánicas que coexisten en nuestro entorno, con el fin de buscar la interrelación entre los grandes espacios que habitamos y las formas rotundas existentes en ellos. En sus obras se puede apreciar la huella del ser humano en el paisaje natural mediante una modificación del entorno dada por la arquitectura. De esta manera se crea una interesante dualidad entre las formas orgánicas de la naturaleza y el artificio geométrico aplicado por el hombre mediante sus construcciones.

Paisajes paralelos, su primera aparición en la Galería Carmen del Campo, unifica dos series ya tratadas por Escalera a lo largo de los últimos años, con el fin de reflexionar como ha ido evolucionando su pintura a lo largo de su última etapa creativa. La primera de ellas, denominada “Guadalquivir” centrada en el rio que baña nuestra ciudad reflexiona sobre el paisaje originado en torno a esta importante fuente de vida y diversidad natural; la segunda titulada “Córdoba” se dedica al paisaje urbano de la ciudad y su relación con el viandante.